INTERÉS DE LOS ESTUDIANTES CRECE EN UN 30% Y 40% CADA AÑO
Trabajar en verano en un centro de esquí, hotel de lujo o fábrica de Estados Unidos está de moda. Los jóvenes buscan mejorar el idioma, el currículum o sólo vivir la experiencia. Y pueden ganar hasta dos mil dólares al mes. Nada mal.
José Miguel Jaque
lanacion.cl
"Estoy nerviosa... No quiero que me digan que no quedé seleccionada", dice la estudiante de Relaciones Públicas del Duoc, Marcela Eyheramendy, mientras espera para ser entrevistada por uno de los empleadores de los centros de esquí y hoteles de Estados Unidos y Canadá que participan en la feria de trabajo de la empresa Universal Student Exchange, U.S.E.
"Me interesa aprender inglés y salir de Chile", agrega Marcela. "ésta es mi oportunidad de enfrentarme a una nueva cultura y al idioma. Además, curricularmente me sirve mucho. ¿Mis papás? Soy muy dependiente y quiero probar que me la puedo sola. Ellos me alentaron: ´ya, ándate, ándate´, me dijeron", cuenta la estudiante de 19 años.
El encuentro es en un salón del Hotel Leonardo Da Vinci. Al otro lado de la puerta, el empleador del Sugar Bowl Ski Resort de California, Austin Striedieck, que participa en la feria de USE , espera con un listado de preguntas generales que apuntan al interés por ir a Sugar Bowl, la experiencia laboral con clientes, la respuesta ante los errores y lo que esperan de un jefe. "A los chilenos les gusta trabajar, conocer lugares y buscar nuevas experiencias", comenta Striedieck.
Marcela es fiel representante del mayor interés de los estudiantes por ir a trabajar los meses de verano en Estados Unidos y ganar en dólares. Sólo este año, U.S.E, la principal empresa del rubro y que llegó en 1999 al país, pretende llevar a 350 jóvenes chilenos a ´la tierra de las oportunidades´. "ésa era la meta de este año. Sin embargo, la demanda superará ese número", señala el gerente de U.S.E, Rafael Espinoza, quien fija el aumento de los interesados en un 30%.
CAMBIO DE MENTALIDAD
Según Lorena González, asistente de la Dirección de Relaciones Internacionales de la Universidad Diego Portales, el interés de los estudiantes por vivir esta experiencia crece "a pasos agigantados. Si antes recibía dos o tres consultas, hoy son unas doscientos. Ahora tenemos que dar charlas. Incluso, tuvimos que hacer una feria de trabajo para que los chicos conocieran del tema", explica.
González apunta que la motivación de los jóvenes pasa por las "ganas de mejorar el idioma y ganar unos dólares. Algunos se pegan unas regias vacaciones de vuelta". Agrega que, en general, los universitarios de esa casa de estudios han tenido buenas experiencias y los que no, son casos muy excepcionales. "Muchas veces tiene que ver con el dominio del inglés. Si se tiene una base más sólida, hay un mayor acercamiento con los clientes lo que se traduce en buenas propinas. Si no hablan el idioma, les va a tocar trabajos de menor remuneración, como lavar platos y esas cosas".
Para Rafael Espinoza, el creciente interés de los estudiantes tiene que ver con un cambio de mentalidad de "cómo se educan los chicos y las experiencias que viven. Van a ser muy pocos los que se gradúan en la universidad y no han pasado por un programa como éste o no han hecho un intercambio. Hay una movilidad en los jóvenes como nunca se ha visto".
El gerente de U.S.E explica además que esta práctica evolucionará la forma de pensar y de hacer negocios de la juventud. "Una vez que se ha trabajado en otro país, se rompe una barrera. La gente está más dispuesta a internacionalizarse", reflexiona.
DÓNDE TRABAJAR
Los estudiantes chilenos comparten en estos empleos con sus pares sudamericanos de Brasil, Argentina, Perú, Bolivia, Ecuador o de países más lejanos como Australia o Nueva Zelanda. Incluso se incorporan jóvenes de naciones africanas. ¿Por qué buscan a su personal en el extranjero?
"Porque los jóvenes norteamericanos prefieren ir a Europa", responde el managing director de Eurousa, Alejandro Beltre. "Ellos tienen un nivel de ingreso alto, no es atractivo para ellos. Piensa que cuando llegan al mundo laboral, ganan cinco veces más. Además, no trabajan en vacaciones ni les gusta las labores temporales", explica.
Beltre también destaca el aumento del interés de los estudiantes. "Creo que está por el 40 por ciento. Nosotros ya tenemos unos 30 interesados, y eso que aún no ha empezado la temporada. Ni siquiera hemos pegados los afiches en las universidades", señala. Para este año, Eurousa planea mandar a un centenar de jóvenes en el verano. "La mayoría son de la Universidad Católica y no son relacionadores públicos ni estudian hotelería, sino que son ingenieros", agrega.
Mientras U.S.E se enfocó en las labores en centros de esquí y hoteles –"era un nicho que no estaba explorado y es el lugar donde los chicos logran una mejor experiencia social y un mayor ingreso económico", argumenta Rafael Espinoza-, Eurousa prefiere que los chicos trabajen en industrias, hoteles y restaurantes de lujo. "En el caso de las fábricas, son automatizadas. Los estudiantes trabajan con un panel, no acarreando sacos", advierte Beltre.
¿Por qué no los centros de esquí? Beltre explica que estos lugares dependen del clima y del flujo de turistas, lo que no asegura ni el trabajo ni una buena remuneración. Reconoce, eso sí, que a los jóvenes chilenos les entusiasma la idea de trabajar en la nieve. "En Chile, un estudiante de La Pintana no puede llegar a Farellones o Valle Nevado. Pero en Estados Unidos la nieve no es elitista. No te preguntan de qué población vienes”, comenta el managing director de Eurousa.
BUSINESS ARE BUSINESS
¿Cuánto gana un universitario en EE.UU?
Entre 1.500 y 2.000 dólares al mes. La hora de trabajo se paga por 7,5 ó 8 dólares y se trabajan 40 horas semanales. Cada hora extra vale 50% más.
¿Cuánto vale la experiencia?
Se necesitan cerca de 2.500 dólares. Las empresas como U.S.E o Eurousa piden mil dólares aproximadamente por la postulación, lo que cubre el test de inglés, contrato de trabajo, seguro de salud y asistencia en caso de cualquier emergencia. "Nosotros somos responsables del joven hasta que vuelve a Chile", señala Beltre.
Los otros 1.500 dólares se utilizan en el pasaje, alojamiento (algunos hoteles dan facilidades a sus estudiantes), comida y movilización. Al menos, hasta que llegue el primer sueldo.